Amaia.
Llego a la mansión familiar en el coche que Gael envío por mí. A mi lado Diara hojea el periódico sin prestarme atención, tan sólo comentando en voz alta cada noticia negativa sobre el gobierno.
—Todo es desorden, no hay algo eficiente, qué se supone que están haciendo con los impuestos que cada vez son más altos. Nada se refleja en seguridad o en progreso. ¿A quién se le ocurre pensar que estamos mejor que antes? —refunfuña.
No le respondo, lo único que deseo es buscar información ap