Capítulo veintidós: Traición.
De Williams lo sospechaba. Pero, ¿de mi padre? Era imposible.
―Estás loco.
―Es la verdad.
―Pero… ¿por qué? ¿Cómo?
Una punzada recorrió el interior de mi cabeza. Sentí sus palabras como si mi estómago estuviera repleto de plata.
―A tu padre no le convenía una alianza matrimonial con los Cooper. Porque el objetivo de tu padre era convertirse en el eje del país, pero mis padres ocupaban ese lugar. Y a diferencia de Williams, ellos ni yo hubiéramos aceptado el trato que ofrecía por tu mano.
Jam