Capítulo veintiuno: Amantes del pasado.
La pregunta a mí me estaba matando, pero a Austin parecía hacerlo feliz. Se montó en la cama con rapidez. Me eché hacía atrás hasta quedar al borde de la cama. Perdí el equilibrio y casi me fue de espaldas, pero Austin fue más rápido y tomó mi brazo, jalándome hasta estrecharme contra su cuerpo. Sus ojos tenían un brillo inusual.
―¿Por qué preguntas? ¿Estás recordando algo? ¿Que viste?
Sus preguntas respondieron la mía. Efectivamente, fuimos amantes en el pasado.
―Pero… yo no me acuerdo.
En