Extra 1: Huida.
―No lo autorizo, no lo apruebo ―dije con rabia.
―La decisión ya está tomada. Es lo mejor para tu futuro ―Mi padre habló con firmeza―. Este matrimonio fortalecerá nuestro imperio.
―¡No soy una yegua de cambio! ―grité, arrojando un cojín al suelo.
No estaba dispuesta a casarme con un desconocido, a dejar mi vida de lado, mi carrera, mi sueño. A compartir cama con un hombre que solo me veía como un intercambio de negocios.
―No te estoy preguntando, solo te informo. Mañana temprano te harás u