Capítulo 44.
Capítulo 44.
—Nos casamos.
Aquella afirmación todavía resonaba en mi mente. ¿Cómo que nos casamos? De verdad que esto debía de tratarse de una broma, o quizás lo había escuchado mal y me había imaginado que él había dicho aquellas dos palabras.
No tenía cara de estar bromeando… aunque eso no quería decir nada. Acabábamos de montar en el coche y, sin poder evitarlo, solté una carcajada nerviosa.
—¿Es una broma, verdad?
Calen no respondió. Solo me miró de reojo, sin mover ni un músculo.
—V