Capitulo 45.
Capítulo 45.
Los últimos minutos están borrosos en mi mente, no sé si grité, ni siquiera si tuve tiempo de pensar. Solo ruido, un chirrido metálico, algo estallando, Calen protegiéndome y después… el silencio.
—¡Calen! —grité con fuerza para que despertara.
Tenía sangre cayendo de la frente. Su ceja estaba partida, sus labios hinchados y también sangraban.
Intenté tranquilizarme y fijé mi atención en su respiración. Su respiración era agitada, pero respiraba. No había muerto en el accident