Capitulo 21.
Capítulo 21.
En ese momento no me detuve a pensar, no podía hacerlo.
Corrí por los pasillos del castillo tan rápido que mi corazón amenazaba con salirse de mi pecho, ignorando las miradas curiosas de los guardias y sirvientas. Después de lo que Calen me había dicho... después de su maldita frialdad... no podía darme el lujo de quedarme ahí, lamiéndome las heridas. Al menos no todavía.
Tenía que llegar a las mazmorras lo antes posible, aquel hedor era horrible, pero está vez sería rápida y ag