Mercedes no salía de su asombro, a pesar del poco tiempo que llevaba conociendo a Guillermo, sabía que era un hombre de personalidad complicada y carácter fuerte. Para tomar una decisión tan importante como el matrimonio, debía estar profundamente enamorado de Grecia.
—¿Qué has dicho? ¿Guillermo te propuso matrimonio? —preguntó incrédula.
—Sí, Mercedes. Me pidió que me casara con él porque quiere darle su apellido a mi hijo.
Mercedes se cubrió la boca, atónita. —¡Dios mío! No puedo cr