capítulo 236

Gordon fingió no darse cuenta de la mirada de Isabella y sonrió con provocación, mientras seguía intentando lavarle el cerebro a George con palabras suaves pero venenosas.

Sin embargo, George estaba demasiado abatido como para escucharlo.

—¡Bella, date prisa! ¡Únete al equipo! ¡Vamos! ¿Me oyes? —rugió Jacob Hall como un león enfurecido. Parecía estar perdiendo la paciencia.

Nadie sabía arruinar el ambiente tan rápido como Jacob.

Isabella lo observó en silencio, con calma imperturbable.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP