Después de eso, escribió un mensaje a Ana para desahogarse. Aunque Ana no respondió, Michelle no le dio importancia y se marchó a casa, aún llena de enojo.
Por otro lado, Isabella seguía en la escuela.
Los profesores hicieron todo lo posible por convencerla de aceptar sus ofertas, pero ella los rechazó con cortesía. Les agradeció su interés y explicó que no estaba interesada en ingresar a una maestría.
Nadie podía enojarse con una chica tan educada y dulce. ¡Al contrario! Todos deseaban que