Ella levantó la vista solo para ver a James al costado de la carretera, sosteniendo una enorme pancarta con ambas manos. A su lado, Chelsea estaba de pie, con los brazos cruzados y el ceño fruncido, claramente avergonzada.
En cuanto James vio el coche de Isabella, agitó la pancarta con entusiasmo y comenzó a gritar junto con su grupo:
—¡Isabella, te deseamos mucho éxito en el SAT!
El grito fue tan fuerte y coordinado que todos los presentes se volvieron a mirar. Era imposible no notar aquella escena: un grupo de chicos agitando una pancarta gigante como si estuvieran inaugurando una tienda, no animando a una estudiante en un examen.
La pancarta, escrita con grandes letras rojas, decía:
> “¡Isabella, te deseamos éxito en el SAT!”
El gesto fue tan exagerado que atrajo la atención de todos los padres y alumnos en la entrada.
Isabella, horrorizada, se cubrió el rostro con ambas manos. Luego, sin pensarlo dos veces, cerró la ventana del coche y fingió no conocer a James.
> “Definit