Todos bebían y reían. Isabella se pidió una sidra suave, lo suficientemente buena como para que pudiera unirse al resto sin sentirse fuera de lugar.
El grupo, compuesto por una docena de personas, decidió jugar a Verdad o Reto. Usaron una botella de cerveza vacía que giraban en el centro de la mesa para elegir al siguiente participante.
Cada persona tenía que escoger entre decir la verdad o cumplir un reto. Y si se negaba… debía beber.
La primera en ser elegida fue Chelsea.
—Verdad —dijo co