capítulo 168

—¿No puedes simplemente llamarlo? —preguntó en un tono que pretendía sonar dulce—. Es tu empleado. Volverá si tú se lo pides.

Alexander reprimió un escalofrío.

Su voz melosa y forzada lo irritaba profundamente.

Solo una mujer en el mundo podía hablarle así y hacerlo sonreír: Bella.

De cualquier otra, el gesto le resultaba insoportable.

La expresión de su rostro se endureció, su mirada se volvió de hielo.

No dijo nada, pero su disgusto quedó más que claro.

La princesa notó el cam
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP