Andrea termina de bajar la escalera y llega con ellos.
El silencio en el salón es ensordecer, al menos para él, que siente los latidos de su corazón en sus oídos. Un dolor en el brazo se le instala y comienza a sudar frío.
Da un paso hacia Andrea, pero luego retrocede tres y mira a Rebeca. Sus ojos se llenan de lágrimas y niega.
—No puede ser… esto es una mentira, una actriz… Andrea murió, yo fui a su funeral… ¡Su madre me corrió de ese lugar!
—Un montaje para hacerte creer que yo me fui de est