Carlota se muere de aburrimiento esos días en el hospital. Lo único bueno que le pasa es Iñaki, el que no deja de atenderla y Rebeca le da esos días libres para que se ocupe de su mujer.
Y para que Carlo no se trepe por las paredes, ella lo distrae bastante bien, con mucho trabajo y sexo, porque es lo único que puede hacer.
Lo gracioso es cuando el doctor al fin le da el alta y los dos se pelean por llevar la silla de ruedas.
Al final, mientras ellos se pelean, Rebeca la toma y se lleva a su su