Cuando Carlo se dio cuenta de que Andrea desapareció de la faz de la Tierra, primero se sintió agradecido de que no tendría que seguir fingiendo que tenían un matrimonio… eso fue el primer día.
El que se muriera era muy bueno, era lo que necesitaba para deshacerse de ella. Pero esa alegría le duró solo el primer día.
Al siguiente, volvió con el doctor y le pidió que le explicara la enfermedad de Andrea. Con cada pregunta que el doctor respondió, Carlo se hundió en algo que nunca pensó llegaría