Cap. 26 Contrato.
Después de que el equipo de mudanza terminara su trabajo y se fuera de ahí, Redsy bajó hasta el piso de abajo llevando en una mano una canasta de regalo, la cual contenía diversos tipos de cosas, y en su otra mano sostenía un sobre tamaño carta que tenía en su interior algunas hojas.
Redsy tocó el timbre y, después de unos segundos, Yesica abrió la puerta.
—Buenos días, Yesica. Bajé para darle la bienvenida a las nuevas vecinas que se habían mudado —dijo Redsy, sonriendo gentilmente y acercándol