Marcelo:
Dos días transcurrieron desde la última vez que vi a Sofía en aquella fiesta, desde la última vez que había logrado hablar con ella por teléfono. En todo ese tiempo traté de enfocarme en mi trabajo, en pasar tiempo con mi hijo, pero cuando me daba cuenta ya estaba conduciendo hasta el frente de la vivienda de Armando y solo me detenía con la esperanza de verla. Creía que me iba a volver loco. No dejaba de observar mi celular esperando a que me enviara un mensaje o diera señales de vi