Sofía:
Me dolía la cabeza. Tenía una opresión en el pecho que no me dejaba respirar con normalidad. Cortar lo que tenía con Marcelo fue más duro de lo que imaginaba. Por más que me esforcé en ser cruel con él, mi actuación no lo convenció. No me creyó una palabra. Sabía que estaba mintiendo. Lo que más me dolió fue ver su mirada segundos antes de marcharse del cóctel en el que estábamos. Parecía muy dolido, me estaba suplicando que le dijera la verdad y no lo hice, solo mentí.
—¿A dónde qu