Capítulo 48
Sofía:
Como si el cielo y el propio Armando se hubieran puesto de acuerdo, mientras dentro de aquel despacho él lloraba con pesar, fuera el cielo también parecía llorar en forma de diluvio.
—Te amo, Sofía. Todo lo que he hecho ha sido por ti, por querer recuperar aquello que teníamos. Pensé incluso en pedirle la custodia de mi hijo a su madre para que lo criáramos los dos…
—¿Qué te hace pensar que iba a hacer algo así? No sería capaz de alejar a un niño de su madre. Me asombra inc