Sofía:
Mi padre se estaba debatiendo entre la vida y la muerte y yo no podía hacer nada. Era increíble que, con todo lo que ocurrió entre nosotros a lo largo de los años, en esos momentos deseaba más que nunca que estuviera bien. Había tantas cosas que quería hablar con él.
Tenía grabada en la retina esa despedida que tuvimos cuando me dijo que se iría a fumar y me dió un beso en la frente. Aquello sin duda había sido como una despedida. Me era imposible no pensar en la idea de que se hubie