─Ya te dije que sí. Prepárate para un triple orgasmo ─le digo al oído y finalmente le doy un beso en el cuello ─, vayamos a casa, necesitamos descansar.
─ ¿No dejas nada a la mitad aquí en la oficina? ─recoge las bolsas con comida y me alcanza en la puerta.
─No, ya terminó mi día ─entrelazamos las manos y salimos hacia la recepción, me despido de mi secretaria y de varios colegas.
─Ric, ¿Irémos al viaje? ─menciona otra vez, miro a mi alrededor para cerciorarme de que nadie note que estoy a punt