Noche buena.
─ ¿Y?
Trago en seco y me limpio las lagrimas.
─Vamos cariño, di algo.
Miro la prueba casera de embarazo que acabo de usar y luego a Ricardo.
─Dio positivo ─musito.
─ ¡Sí! ─salta emocionado y también me carga.
─ ¡Me dejarás caer! ─grito y río a la vez.
─ ¡Me harás papá!, ¡seré papá! ─repite orgulloso y me arrebata la prueba ─. Vaya. Seré papá, no lo puedo creer.
Me muerdo el labio.
Pienso en las siguientes horas cuando nuestras familias sepan.
─No es seguro ─lo desinflo ─, aveces la