Estando más calmada se separa de mí dejando un vacío profundo entre mis brazos, necesitaba adorarla otro rato más, mi sed de su cuerpo y su cercanía no llegaba al punto límite.
El sutil silencio entre nosotros se extendió durante un largo tiempo, no quise reprocharle su irresponsable salida a aquel bar, ni la confianza que le brindó a su ex para aceptarle los shots cargados de heroína, y mucho menos el hecho de haberse ido sin explicarme el infame revolcón con Evan.
Desayunó sin objetar, de vez