Transcurrieron varios minutos desde que Marta salió del comedor, por lo que Laura, preocupada por su tardanza, se levantó de su asiento:
—Iré a ver dónde está Marta. Creo que se ha tardado más de la cuenta ¿Vale?
Marcos quiso detenerla, pero no lo hizo. Él también estaba preocupado por ello.
—Sí, ve. —murmuró.
Laura asintió y salió de la habitación dirigiéndose hacia el baño. Al cruzar la esquina, vio a Marta limpiando su boca con una servilleta. Dio pasos largos, acercándose a ella.
—¿Estás