Capítulo 49. Ridículo al cuadrado
Briggitte vio la expresión del rostro de su amiga, la conocía lo suficiente para saber que era extraña, sin embargo, no quería preguntarle en ese momento nada, por no avergonzarla delante de Bruno, tomó el brazo del hombre y sonrió.
—Amiga, te voy a presentar a mi prometido, mi salvador, el hombre que arriesgó su vida para salvarme, desde allí me siento en deuda con él, ¿Te recuerdas que muchas veces te hablé de él? —inquirió Briggitte con una sonrisa.
Sin embargo, el interior de Val era un cao