Capítulo 62. Epílogo.
Después de esa pedida de matrimonio mutua y espectacular, tanto Sebastián como Briggitte se abocaron a organizar una grandiosa boda, la previeron para después de tres meses, por varias razones, una porque ambos estaban seguro de que se merecían una boda de ensueño y dos, porque Camil no quería asistir a la ceremonia con una gran barriga a la boda, para su alivio ya habían transcurrido un poco más de un par de meses y había dado a luz dos semanas atrás, por lo cual para la boda que se celebraría