Capítulo 267.
Narrador Omnisciente.
El ritual se repite, con ellos tres en el mismo espacio. Pero algo cambió, y pese a lo estremecedor que es ese cambio, ya no es aterrador.
Las voces en la cabeza de Giselle no son tan fuertes. Sobre todo cuando Maddox se duerme en su pecho, sin soltar el brazo del hombre que lo deja por más tiempo, aún en la posición incómoda de su cuerpo.
—¿Quieres un té?— ofrece ella cuando abriga a su hijo. Él no contesta, porque no le interesa lo que le ofrezca, ya que su respuesta e