Capítulo 265.
Narrador Omnisciente.
El sitio lleno de copas a medias, flores funerarias y ese vacío circunstancial solo expande lo que ahoga a ambos. Gaynor camina hacia la mesa donde toma la botella, apartando el sacacorchos para empinarse el líquido, sin todavía procesar lo que Paulina es capaz de hacer, y menos que la causa de su dolor irredento esté a sólo siete metros y medio.
—¿Cómo siguió Maddox?— pregunta luego de pasar el licor, dejando la botella en donde la encontró.
—Mejoró gracias al jarabe—