Capítulo 189.
Narrador Omnisciente.
La frialdad de esa mañana no parece ser suficiente para Giselle, quien una vez más visita ese sitio en donde la calidez se abandona apenas cruza el portón de entrada. Tantas tumbas, tantas lápidas, tantos nombres, y ahora tres de ellos llevan el apellido Sheppard grabado. Su apellido.
Perder a su padre le dolió y la hizo sentir que se había dedicado poco a él. Pero volvió a sentirse tranquila luego de recordar que el hombre aguerrido que le enseñó a disfrutar de lo simple se fue feliz por verla en una vida mejor que la suya, que conoció a su nieto y se emocionó aún más al saber que llevaría su nombre. Él se fue en paz. Ella debía aceptarlo. Y lo hizo. Le costó, pero al final volvió a ser ella misma.
Creyó que con su tía Jazmín había ocurrido igual, pese a las circunstancias. Porque, al final de cuentas, hasta que se enteró de su muerte, creyó que todo había sido un accidente. Nada más que un accidente. Pero no era así. Una vez más está en un cementerio. En menos