38. Planeaba dejarla I
Lilian Caballero
Roberto Abad era un hombre que imponía con solo entrar a un lugar. No hacía falta que hablara, su sola presencia llenaba el espacio como una sombra pesada y magnética. Era atractivo, sí, de ese atractivo arrogante que sabe que lo es, y lo usa a su favor. Se encontraba en esa edad de los treinta donde los hombres parecen sentirse invencibles, seguros de sí mismos y de lo que pueden conquistar. Y yo… yo era parte de su objetivo, para mi desgracia. Lo notaba en su mirada depredado