37. Novio insípido II
Los observé salir del baño, y entonces volví al espejo. Mi reflejo me devolvió la sonrisa de satisfacción. Miguel no sabía que acababa de sellar su destino.
Me recargué sobre la barra del lavamanos un instante. Ahora yo sabía algo que Lilian desconocía de su novio, y tenía que usarlo a mi favor. Pero apenas di unos pasos, la imagen de Clara observándome me detuvo en seco.
¿Qué estoy haciendo?, me pregunté. ¿Por qué estoy tan interesado en esa mujer?
Prometí frente a la tumba de Clara no volver