32. Él la veía con deseo I
Ana Paula Lago
Miré el reloj: faltaban apenas unos minutos para terminar mi jornada. Había tenido la agenda llena desde muy temprano y lo único que deseaba era llegar a casa, ponerme ropa cómoda y hundirme en la cama aunque fuera un rato. Sin embargo, ya le había prometido a Lili que la acompañaría al cumpleaños de Miguel. Por fortuna no sería una de esas fiestas interminables que tanto temía: la mayoría de los invitados trabajábamos al día siguiente, así que lo más probable era que solo cenára