31. Ella lo desarmaba
Roberto Abad Rocamonte
Me habían hecho unos estudios de colesterol en la sangre y hoy me llamaron para avisarme que ya estaban listos. Lo curioso era que, en lugar de preocuparme por los resultados, lo primero que pensé fue en que eso significaba que volvería a verla. La doctora.
Esa mujer tenía un efecto extraño en mí: me encantaba provocarla, verla perder la compostura por unos segundos. Ese rubor en sus mejillas cada vez que la hacía enfadar despertaba en mí algo placentero, casi adictivo.
P