25. Tenía que aprender a caminar sin él I
Ana Paula Lago
En cuanto mi amiga se metió a la ducha, fui directo a la cocina. Me preparé un sándwich, llené un vaso con jugo de naranja y me los llevé a mi habitación. Abrí las puertas del clóset y, mientras mordía el bocadillo, observé la poca ropa que había traído conmigo. Muchas de mis cosas se habían quedado en mi antiguo departamento y todavía no me daba el tiempo de reponerlas. Suspiré. ¿Qué se supone que debería ponerme para una ocasión así? Más aún, ¿por qué no me dijo lo que quería e