Capítulo 50.
Donovan.
Escucho gritos y gritos de alguien que sacude los brazos frente a mí, diciendo algo que mis oídos no captan. Las palabras de Sofía son las que me joden, me tienen con la mente cerrada para el resto, dejándome con su demanda arruinando mi humor.
No sé ni para qué me complico si es lo que dije que haría. No vine por ella al inicio. Ella tampoco me quiere en su vida y es mejor así. Por mi culpa la volvieron mierd@. Estar conmigo es una condena que ya no desea y debí suponer eso desde el