Capítulo 32.
Sofía
Siento que estoy girando sobre las nubes, intento abrir los ojos y no puedo por el golpe de claridad que me hace cerrarlos de nuevo. Tengo sed, un poco de frío y el aroma masculino solo me seca aún más la garganta.
Me cubro la cara para despegar los párpados de esa manera y acostumbrarme a la luz poco a poco. Pero su pesadez produce una tortura al hacerlo aún así. La cabeza me va a explotar.
Veo el techo y descubro la estructura oscura sobre este, entendiendo al instante dónde esto