Capítulo 115.
Donovan.
No tarda mucho cuando un estallido se da en la casa. Una extensa llamarada se levanta, seguido de muchos más. Piso el acelerador alejándome de todo hasta que llego a una carretera solitaria, lugar en donde me bajo sin decir nada. Saco a la mujer a la fuerza para encañonarla al ponerla de rodillas. Kilian me mira y yo sólo pienso en una cosa.
—¿Eres o no uno de los traidores?—espeto con determinación. Mi dedo acaricia el gatillo y esta sostiene mi mirada.
—Le juro por que no soy parte