Sophia Isabella comenzó a cambiar después de esa noche.
Ya no era la niña risueña que corría por los jardines. Se volvió más callada, más observadora. Pasaba horas sentada frente al rosal antiguo, escuchando en silencio. A veces lloraba sin explicación. Otras veces sonreía como si alguien invisible le estuviera contando un secreto.
Isabella Rose la observaba con preocupación creciente.
Una noche, no pudo más y entró al invernadero mientras su hija hablaba sola.
—Sophia… ¿qué está pasando?
La ni