Mundo ficciónIniciar sesiónA mi tía Silvia “Chivis” que me contó su sueño.
A la memoria de mi tio José Miguel Castillo.
La noche en que fallecí no fue de aquellas noches en las que ocurren cosas extraordinarias ni de gran interés para el resto de las personas que seguramente dormían en sus hogares. Recuerdo que regresé a casa a la hora de costumbre, justo al marcar las delgadas manecilla las ocho en punto de la noche y el descanso prometido







