Mundo ficciónIniciar sesiónLlegamos a una especie de claro en medio del lugar, había un árbol notablemente más ancho que los otros, un par de piecitos pequeños se asomaban, al acercarme más vi los pies de Emma, estaban inmóviles. Mi corazón se paralizó por un momento, sin embargo, me acerqué para observarlos mejor, ellos estaban… ¿Dormidos? Una sonrisita se escapó de mi rostro al igual que el de todos los presentes, Emma estaba recostad







