Después de mi conversación con Williams, mis pensamientos giraban en torno a todas las preguntas sin respuesta. Sentí que la única manera de avanzar era hablar directamente con Alexis, a pesar de las dudas y el resentimiento que sentía hacia él. Así que me dirigí a la casa de los Lewis, donde sabía que se estaba ocultando.
Al llegar, los sirvientes me reconocieron y, sin hacer preguntas, me dejaron pasar. Subí las escaleras rápidamente, mi mente llena de las cosas que necesitaba decirle y las