Aún no supero lo que ocurrió anoche. No entiendo cómo ese hombre puede estar libre; definitivamente, necesito una explicación y solo un hombre puede darme respuestas.
En este momento me encuentro en la oficina de mi tío Diego mientras él habla por teléfono. Está concentrado en cualquier asunto excepto en mí.
—Tío, ¿puedes prestarme atención, por favor? —espeté, molesta.
—Alba, tengo asuntos que atender, mi amor; no eres el centro del universo.
Me tomó por sorpresa cuando mencionó aquellas palab