Por Sergio
A las seis de la tarde estábamos todos expectantes, es como si fuera a pasar mucho más que darles unas joyas.
Tenía un mal presentimiento y soy abogado, no me rijo por los presentimientos.
Los minutos pasan lentos.
Cada segundo parece un siglo, la espera se hace eterna.
Llegan la fiscal, el oficial de policía y una psicóloga infantil.
En la puerta, hubo el primer problema.
-No hablamos de policías.
-Ningún oficial de la fiscalía, se presenta en ningún lugar sin dos oficiales de polic