Por Carolina
Estoy asustada.
Me dijo que me amaba y no me lo dijo durante el sexo, sino después y me preguntó si lo amaba, no lo pude negar.
Le dije que yo también lo amaba.
Todavía no pude ni hablar por teléfono con Andrea, y Sergio ya estaba nuevamente en mi oficina, invitándome a cenar, ya había pensado en las chiquitas, en dejarlas con Margarita.
Entré a mi oficina, no era solo mía, era compartida con mi equipo.
Me miran, Sergio cada vez venía más seguido, ya casi no podemos negar que tenem