No la conocía, pero sabía que las mujeres eran seres más emocionales que los hombres y ella mucho más, porque aún era una chiquilla, con cuerpo de mujer, un cuerpo infartante, pero no dejaba de tener 22 años y posiblemente muchas veces se comportaría de forma más irracional.
-Nena, sos la mujer que más deseé en mi vida, cielo, la estábamos pasando muy bien, entiendo que esta situación no es la mejor, pero es lo que tenemos.
Piero no le podía prometer nada, aunque sabiendo que si le decía palabr