Las puertas puerta de mármol se abre en silencio, revelando un espacio amplio y luminoso. La luz natural entraba a raudales a través de unos ventanales que ocupaban casi toda la pared sur, ofreciendo una vista despejada del mar Mediterráneo, cuyas olas azotan con fuerzas a la distancia.
El suelo, cubierto de elegantes baldosas de mármol en tonos neutros, emitía un brillo suave bajo la luz del día. Las paredes, pintadas en un tono marfil cálido, estaban decoradas con cuadros discretos pero de bue