Ezra
Me incorporo lentamente, mis músculos ardiendo con una nueva energía. Mi sangre pulsa en mis venas como veneno líquido. Todo en mí está afilado: mis sentidos, mi visión, mi rabia.
— Estoy listo.
Ella sonríe, mostrando colmillos finos y afilados.
— Bien. Entonces muéstrame de qué eres capaz.
El suelo tiembla. Una sombra emerge de las tinieblas: una criatura masiva, cubierta de pelaje oscuro. Sus ojos rojos brillan en la penumbra. Un lobo corrompido. Me observa un momento, luego salta, con l