Alina
El bosque está sumido en una oscuridad fría. El viento silba entre las ramas torcidas, llevando consigo el olor persistente de sangre y magia negra. Damon camina delante de mí, su espalda tensa, su cuerpo entero vibrando con una tensión cruda. Puedo sentir su energía irradiar a su alrededor, una aura de peligro palpable que parece repeler las sombras mismas.
Acabamos de regresar de la frontera sur, pero el sabor amargo de las palabras de la Reina no me ha dejado. Ella sabe algo sobre