Damon
El calor de su cuerpo contra el mío es lo único que logra apaciguar el caos en mí. Alina está aquí, acurrucada en mis brazos, su ligero aliento acariciando mi piel desnuda. Pero incluso ahora, mientras la sostengo firmemente contra mí, siento el peligro acechando en la sombra.
Cillian.
Aún lo siento. Su olor. Su aura. Esa malicia insidiosa que se infiltra en el aire, dejando tras de sí una marca indeleble.
Apreto a Alina un poco más fuerte, hundiendo mi rostro en su cabello.
— E